Diabetes, Pediatría · · Dr. Fernando Gutiérrez
Tirzepatida en niños y adolescentes: qué mostró el estudio que llevó a su aprobación

La FDA aprobó tirzepatida para chicos de 10 a 17 años, pero solo para diabetes tipo 2, no para bajar de peso. El Dr. Fernando Gutiérrez explica en lenguaje simple qué mostró el estudio que respaldó esta aprobación, y qué significa realmente para las familias.
Tirzepatida en niños y adolescentes: qué mostró el estudio que llevó a su aprobación
En diciembre de 2025, la FDA (la agencia que regula los medicamentos en Estados Unidos) aprobó el uso de tirzepatida (el mismo medicamento de Mounjaro) en chicos de 10 a 17 años. Pero es importante aclarar para qué: para diabetes tipo 2, no para bajar de peso. Esta aprobación no significa que el medicamento pueda usarse en chicos con sobrepeso u obesidad que no tienen diabetes.
Por qué hacía falta este estudio
La diabetes tipo 2 en niños y adolescentes es más agresiva que en adultos: avanza más rápido y responde peor a los tratamientos. Hasta ahora, los médicos tenían pocas opciones para tratarla: metformina, insulina, y algunos otros medicamentos que con el tiempo iban perdiendo efecto. Hacía falta una alternativa más efectiva y que se sostuviera en el tiempo.
Cómo se hizo el estudio
Se estudiaron 99 chicos de entre 10 y 17 años con diabetes tipo 2, que ya usaban metformina o insulina pero no lograban controlar bien su azúcar en sangre. Se los dividió en tres grupos: uno recibió tirzepatida en dosis baja, otro en dosis más alta, y un tercer grupo recibió un placebo (una inyección sin el medicamento real, para poder comparar). Ni los chicos ni los médicos sabían quién recibía qué, para que los resultados fueran confiables. El seguimiento duró un año.
Qué mostraron los resultados
Los chicos que recibieron tirzepatida mejoraron mucho más su control de azúcar en sangre que los que recibieron el placebo. En la dosis más alta, 9 de cada 10 chicos lograron llevar su nivel de azúcar a valores saludables, comparado con menos de 3 de cada 10 en el grupo que recibió placebo.
También bajaron de peso de forma significativa: hasta un 11% del peso corporal en la dosis más alta, comparado con casi nada en el grupo placebo. Y lo más importante: estos resultados se mantuvieron durante todo el año de seguimiento, algo que no se había logrado antes con tanta consistencia en esta edad.
Qué mostró el estudio sobre seguridad
Los efectos secundarios más comunes fueron los mismos que se ven en adultos: náuseas, diarrea, vómitos, generalmente leves y que fueron disminuyendo con el tiempo. No se registraron casos de pancreatitis ni de cáncer de tiroides durante el estudio, que son los riesgos más serios que se vigilan con este tipo de medicamentos.
Sí se registraron algunos eventos de salud mental durante el estudio, mencionados en el propio grupo placebo también, así que no se les puede atribuir directamente al medicamento. De todas formas, es un tema que refuerza algo importante: este tratamiento debe estar siempre supervisado por un especialista en endocrinología pediátrica, que pueda estar atento a este tipo de señales.
Qué significa esto para las familias
Si tu hijo o hija tiene diagnóstico de diabetes tipo 2, y no está logrando controlarla bien solo con metformina o insulina, este estudio confirma que la tirzepatida puede ser una opción más para evaluar, siempre de la mano de un especialista en endocrinología pediátrica.
Lo que este estudio no dice es que el medicamento sirva para bajar de peso a chicos que tienen sobrepeso pero no diabetes. Esa es una situación completamente distinta, que hoy no tiene el mismo respaldo científico ni la misma aprobación.
Para decisiones como esta, los médicos nos guiamos por la aprobación de agencias de referencia como la FDA, junto con lo que recomiendan las sociedades científicas de la especialidad. En Paraguay, la endocrinología infantil se nuclea a través del Comité de Endocrinología de la Sociedad Paraguaya de Pediatría, con el respaldo general de la Sociedad Paraguaya de Endocrinología y Metabolismo. Ese es el marco que orienta si un tratamiento es apropiado o no, más allá de los trámites regulatorios locales.
Recomendación final
Este estudio es un avance real para una enfermedad que hasta ahora tenía pocas opciones de tratamiento en chicos. Pero es un avance puntual para la diabetes tipo 2, no una nueva forma de tratar el peso en la infancia o la adolescencia. Cualquier decisión sobre esto debe conversarse con un especialista en endocrinología pediátrica, que pueda evaluar el diagnóstico específico de tu hijo o hija.
Declaración de conflicto de interés: el autor no tiene vínculos comerciales, económicos ni de patrocinio con Eli Lilly and Company ni con ningún otro fabricante de los medicamentos mencionados en este artículo. El estudio que se describe en este artículo fue financiado por Eli Lilly and Company, fabricante de tirzepatida.
Dr. Fernando Gutiérrez. Médico Nutriólogo, Máster en Nutrición Clínica. Más de 11 años dedicados al área de obesidad y metabolismo.