Dr. Fernando Gutiérrez — Médico Nutriólogo

Obesidad, Metabolismo · · Dr. Fernando Gutiérrez

Qué pasa cuando dejás Ozempic o Mounjaro: la recuperación de peso explicada

Paciente en consulta médica conversando sobre el seguimiento de su tratamiento con GLP-1

Dejar Ozempic o Mounjaro no significa fracaso, es un proceso hormonal y metabólico documentado en estudios clínicos y en la práctica real. El Dr. Fernando Gutiérrez explica, con cifras precisas por medicamento, qué muestra la evidencia sobre la recuperación de peso y cómo planificarla con seguimiento médico.

Qué pasa cuando dejás Ozempic o Mounjaro

Cuando se suspende el tratamiento con semaglutida (Ozempic) o tirzepatida (Mounjaro), una parte del peso perdido tiende a recuperarse. Esto no es un fracaso del paciente ni del tratamiento, es una respuesta hormonal y metabólica documentada, aunque las cifras exactas varían bastante según el medicamento, la duración del tratamiento y si el seguimiento continúa o no después de dejarlo.

Por qué el cuerpo recupera peso al dejar el tratamiento

Los GLP-1 actúan reduciendo el apetito y enlenteciendo el vaciado gástrico mientras están activos en el organismo. Cuando se suspenden, esos mecanismos se revierten: baja la hormona de saciedad, sube la hormona del hambre, y el apetito vuelve gradualmente a su nivel previo. A esto se suma una adaptación metabólica que ya ocurre con cualquier pérdida de peso significativa, con o sin medicación: el gasto energético en reposo tiende a bajar, lo que facilita la recuperación de peso si no hay un plan de sostenimiento activo.

Qué muestra la evidencia clínica, medicamento por medicamento

Con semaglutida, la extensión del estudio STEP 1 siguió a personas que habían perdido un 17,3% de su peso corporal durante 68 semanas de tratamiento. Un año después de suspenderlo, habían recuperado 11,6 puntos porcentuales de ese peso, quedando con una pérdida neta de 5,6% respecto al inicio. En otras palabras, recuperaron aproximadamente dos tercios de lo que habían perdido.

Con tirzepatida, el estudio SURMOUNT-4 mostró un patrón similar: tras 36 semanas de tratamiento con una pérdida promedio de 20,9%, quienes fueron cambiados a placebo recuperaron en promedio 14 puntos porcentuales durante el año siguiente, mientras que quienes continuaron el tratamiento perdieron un 6,7% adicional. Un análisis posterior de este mismo estudio encontró que la mayoría de quienes habían perdido un 10% o más de su peso, recuperaron al menos una cuarta parte de esa pérdida en el primer año tras suspender.

Es importante aclarar que estos números corresponden a estudios donde el tratamiento se suspendió de forma controlada para fines de investigación, sin necesariamente un plan de sostenimiento nutricional específico para ese momento.

Qué muestra la evidencia del mundo real

Acá aparece un dato que vale la pena destacar. Un estudio de Cleveland Clinic publicado en marzo de 2026, con 7.938 pacientes reales (no en el contexto controlado de un ensayo clínico), encontró resultados más moderados que los de los estudios clínicos. En el grupo tratado por obesidad, que había perdido en promedio 8,4% de su peso antes de suspender, la recuperación promedio al año fue de apenas 0,5%: un 45% de los pacientes mantuvo o continuó perdiendo peso, mientras que el 55% restante recuperó algo de peso. En el grupo tratado por diabetes tipo 2, que había perdido menos peso de entrada (4,4%), el promedio incluso siguió bajando (1,3% adicional) durante el año posterior.

La explicación que da el propio estudio es clara: muchos pacientes no simplemente "dejan" el tratamiento sin más. Una parte relevante retomó la medicación original o pasó a otro tratamiento para la obesidad (27% cambió a otro medicamento), y quienes lo hacían por diabetes fueron más propensos a retomarlo, en parte por mejor cobertura de seguro para esa indicación. Esto confirma algo que aplico en el consultorio: dejar la medicación no tiene por qué significar quedarse sin ningún tipo de seguimiento.

¿Cuánto tarda en volver el peso, en general?

Un metaanálisis publicado en enero de 2026 en el BMJ, que reunió datos de distintos tratamientos para bajar de peso, encontró que la recuperación de peso ocurre aproximadamente cuatro veces más rápido después de dejar un GLP-1 que después de dejar un programa basado solo en dieta y ejercicio. Según esa proyección, el tiempo estimado para volver al peso inicial ronda los 18 meses tras la suspensión, aunque como vimos, la evidencia del mundo real sugiere que ese promedio no aplica igual para todos.

El dato que menos se explica: qué tipo de peso se recupera

Este es un punto que en mi consultorio reviso siempre con bioimpedancia, no solo con la balanza. La evidencia confirma que, durante el tratamiento con GLP-1, una parte del peso perdido corresponde a masa magra (músculo), no solo a grasa. Lo que todavía no está confirmado con certeza es si, al recuperar peso después de suspender el tratamiento, esa proporción se recupera de la misma forma. Es un dato que prefiero dejarlo así, sin especular; la ciencia todavía no lo tiene establecido.

¿Hay que tomar el medicamento para siempre?

No necesariamente, y esa decisión no debería tomarse de forma aislada. La obesidad es una enfermedad crónica, y como con cualquier enfermedad crónica, la duración del tratamiento depende de cada caso: de la respuesta individual, de los hábitos que se lograron consolidar durante el tratamiento, y de si existe un plan claro para el momento de la suspensión.

Qué hacer si estás pensando en dejarlo

Si estás considerando suspender el tratamiento, lo más importante es no tomar esa decisión sin conversarla primero con tu médico. Algunas preguntas que conviene resolver antes de dejarlo:

- ¿Los hábitos alimentarios y de actividad física que tenés hoy se sostienen sin la medicación?
- ¿Tenés un plan de seguimiento nutricional para después de suspenderla?
- ¿Se evaluó tu composición corporal actual, para saber desde qué punto de partida se está suspendiendo?

Sobre las marcas disponibles en Paraguay

En el mercado local, semaglutida se comercializa bajo marcas como Semaglix (Quimfa) y Somero (Geropharm), además de las opciones importadas, mientras que tirzepatida está disponible como Tirzec (Quimfa) T.G. (Indufar), Lipoless (Eticos), con Registro Sanitario vigente. Independientemente de la marca elegida, todo lo descrito en este artículo sobre recuperación de peso aplica de la misma forma, porque depende del principio activo y del seguimiento posterior, no de la marca comercial específica.

Recomendación final

Dejar Ozempic o Mounjaro no debería ser una decisión abrupta ni una que se tome sin acompañamiento. La evidencia, tanto de ensayos clínicos como de la práctica real, muestra que la recuperación de peso es un proceso biológico esperable, pero también que el seguimiento activo después de suspender el tratamiento puede cambiar bastante el resultado final.

Si estás en tratamiento con un GLP-1 y estás pensando en el momento de dejarlo, ese es exactamente el momento de planificarlo con tu médico, no de decidirlo solo.

Declaración de conflicto de interés: el autor no tiene vínculos comerciales, económicos ni de patrocinio con ningún fabricante o distribuidor de los medicamentos mencionados en este artículo.

Dr. Fernando Gutiérrez. Médico Nutriólogo, Máster en Nutrición Clínica. Más de 11 años dedicados al área de obesidad y metabolismo.