Obesidad, Metabolismo · · Dr. Fernando Gutiérrez
Por qué dos personas con el mismo tratamiento pierden distinto peso

Dos personas con el mismo diagnóstico, el mismo medicamento y la misma dosis pueden perder cantidades de peso muy distintas. El Dr. Fernando Gutiérrez explica qué dice la ciencia sobre la variabilidad genética e individual en el tratamiento de la obesidad, y por qué comparar resultados no tiene sentido clínico.
Por qué dos personas con el mismo tratamiento pierden distinto peso
Es una de las preguntas que más escucho en el consultorio: "¿por qué mi amiga bajó 10 kg con el mismo medicamento y yo no?". La respuesta corta es que la comparación en sí misma no es válida. La ciencia detrás de esto es más sólida de lo que parece, y entenderla cambia por completo cómo hay que evaluar si un tratamiento está funcionando.
La variabilidad genética es real y ya está medida
Un estudio publicado en 2026 en la revista Nature analizó datos genéticos de casi 28.000 personas que usaron medicamentos GLP-1, y encontró una variante específica en el gen del receptor de GLP-1 asociada a una pérdida de peso adicional de aproximadamente 0,76 kg por cada copia de esa variante que tiene una persona. También identificó una variante distinta, en el receptor de GIP, asociada a mayor riesgo de vómitos en quienes usan tirzepatida.
Esto confirma algo que en la práctica clínica ya intuíamos: dos personas pueden tomar exactamente el mismo medicamento, a la misma dosis, y su cuerpo va a procesarlo de forma genéticamente distinta, tanto en la efectividad como en los efectos secundarios.
Ni siquiera los gemelos idénticos responden igual
Los estudios de gemelos, una herramienta clásica para separar el efecto de los genes del efecto del ambiente, muestran que la heredabilidad del índice de masa corporal ronda el 50% al 77% según la población estudiada. Es una cifra alta, pero no es el 100%. En los propios estudios de gemelos idénticos (que comparten prácticamente todo su ADN), se observan diferencias promedio de hasta 12 puntos percentiles de IMC entre un gemelo y otro.
Esto es clínicamente relevante: si ni siquiera dos personas con el mismo genoma responden de forma idéntica, comparar tu resultado con el de alguien que no comparte tu genética, tu historia metabólica ni tu ambiente tiene todavía menos sentido.
Tener diabetes cambia la ecuación
Hay otro factor que se suele pasar por alto: no es lo mismo tratar la obesidad en una persona con diabetes tipo 2 que en una persona sin diabetes, incluso con el mismo medicamento. En el estudio SURMOUNT-1, personas sin diabetes que usaron tirzepatida a la dosis más alta perdieron en promedio 22,5% de su peso corporal a las 72 semanas. En cambio, en estudios que incluyeron personas con diabetes tipo 2, la pérdida de peso con el mismo medicamento fue notablemente menor. El mismo patrón se repite con semaglutida: 14,9% de pérdida de peso en personas sin diabetes en el estudio STEP-1, frente a una respuesta bastante más moderada en poblaciones con diabetes.
La explicación tiene que ver con cómo la diabetes tipo 2 altera de fondo la regulación de la insulina y el metabolismo energético, lo que modifica la forma en que el cuerpo responde a estos tratamientos. No es que el medicamento "funcione peor", es que está actuando sobre un sistema metabólico distinto.
La respuesta a un mismo medicamento varía mucho más de lo que se piensa
Un análisis de datos reales publicado en 2025, con más de 10.000 pacientes por grupo de tratamiento, clasificó a las personas en cinco categorías según su respuesta: alta respuesta (más de 15% de pérdida de peso), respuesta moderada, respuesta tardía, recuperación de peso durante el tratamiento, y respuesta mínima. Las cinco categorías aparecieron tanto con semaglutida como con tirzepatida, lo que confirma que la variabilidad de respuesta no es una excepción, es lo esperable.
Qué significa esto para vos, en la práctica
Que tu resultado no coincida con el de otra persona no es, por sí solo, una señal de que el tratamiento no está funcionando. Lo que sí importa evaluar es tu propia evolución: cuánta grasa estás perdiendo, cuánto músculo estás preservando, y cómo están cambiando tus marcadores metabólicos, no el número que perdió otra persona con el mismo diagnóstico.
Si tu respuesta es más lenta de lo esperado, hay varias explicaciones posibles antes de asumir que "no funciona": ajuste de dosis pendiente, tiempo insuficiente (algunos tratamientos tardan hasta 20 semanas en alcanzar la dosis máxima), factores metabólicos de base como la diabetes, o simplemente variabilidad genética individual. Por eso el seguimiento médico continuo, con bioimpedancia y no solo con la balanza, es lo que permite distinguir entre "está funcionando distinto en tu cuerpo" y "hay que ajustar el plan".
Recomendación final
En medicina de la obesidad, el objetivo no es que alcances el resultado de otra persona. Es entender cómo responde específicamente tu cuerpo, y a partir de ahí, construir el mejor resultado posible para vos. Comparar tu progreso con el de otra persona, aunque tenga el mismo diagnóstico y use el mismo medicamento, no es una medida clínica válida de si tu tratamiento está funcionando.
Declaración de conflicto de interés: el autor no tiene vínculos comerciales, económicos ni de patrocinio con ningún fabricante de los medicamentos mencionados en este artículo.
Dr Fernando Gutierrez
Médico Nutriólogo
Máster en Nutrición Clínica.